Etiquetas

, , , , ,

Por desgracia no será, al menos por el momento en esta web donde se responda a dicha pregunta, pero si quiero mostrar todo lo que se puede encontrar y porque hay personas que a pesar de que los medios oficiales en los últimos tres años hayan intentado probar que esta teoría está socavada, creen que desde luego existen dudas razonables.

Información Clandestina.com publicaba en julio de 2013 un artículo bajo el título Kissinger y la CIA en el asesinato de Carrero Blanco, del que resaltaré lo siguiente para los que no tienen tiempo en este momento de leer toda la información que aquí se va a mostrar, ya que es una de esas entradas en las que hay que tomarse su tiempo.

“La CIA utilizó a ETA para asesinar en 1973 a Luis Carrero Blanco, el primer presidente del gobierno nombrado por el dictador Francisco Franco. La conexión de la CIA con ETA fue facilitada por el Partido Nacionalista Vasco. Un informe de los servicios secretos españoles asegura que el explosivo utilizado era C4, “fabricado en Estados Unidos para el uso exclusivo de sus Fuerzas Armadas“.

“En los servicios de espionaje del franquismo circuló la tesis avalada por un informe entregado al Fiscal del Tribunal Supremo Fernando Herrero Tejedor, acerca de la supuesta implicación de la CIA y la DIA (servicios civiles y militares norteamericanos, respectivamente). Curiosamente Herrero Tejedor, que era también ministro Secretario general del Movimiento, murió año y medio después en un extraño accidente de tráfico cuando un camión se echó encima de su vehículo en el kilómetro 108,400 de la carretera de Madrid a La Coruña, en el término de Adanero”

Bien, empecemos:

El día 20 de diciembre de 1973 el Presidente del Gobierno Luis Carrero Blanco se dirigía a su domicilio después de oír misa en la iglesia de San Francisco de Borja, en Madrid, y al llegar a la calle Claudio Coello, esquina a Maldonado, una inmensa explosión lanzó al coche en que viajaba a una altura de más de veinte metros provocando su muerte y la de otras dos personas más.

El día 21 de diciembre en la Vanguardia en la página 12 se dan los titulares La opinión más generalizada indica que se trata de un grupo minoritario de tendencia anarquista, la policía ha identificado ya a uno de los asesinos del Señor Carrero Blanco. Sin embargo a su vez las mismas fuentes que según el periodista son fuentes generalmente bien informadas pero de carácter no oficial, señala que el grupo contaba con la colaboración, al menos, de un técnico en el manejo de explosivos de alta potencia; otro especialista en electrónica, y un tercero dedicado a resolver los problemas ópticos para poder sincronizar al máximo el atentado, (vamos que eran de un grupo aislado pero de lo más variadito). También se dice que en la galería que los delincuentes realizaron en plena calle de Claudio Coello, fueron colocados, al parecer, algunos hierros destinados a reforzar el pavimento, de forma que la colocación del artefacto explosivo y la eficacia y dirección de su potencia quedaran garantizadas al máximo. Y atención porque expertos en explosivos dijeron que se trató posiblemente de nada más y nada menos de tres minas anti-carro y accionadas mediante un dispositivo electrónico a distancia. altamente perfeccionado.

No obstante en la misma página de dicho diario se puede leer que según fuentes francesas, ETA se atribuía el atentado.

El día 23 ABC no solo aseguraba que los autores habían sido identificados sino que publicó sus nombres y un resumen de los antecedentes de cada uno, todos ellos miembros de un comando de ETA con base en el sur de Francia.

Más de 20 años antes el 20 julio de 1950, bajo categoría de muy secreto en un boletín de Inteligencia de la CIA, en su página nº 6 se envía un comentario sobre la composición del entonces nuevo, gabinete español, en el que se afirma que la designación en el gabinete de Carrero Blanco, anglófobo notorio, es un rechazo al Reino Unido. A continuación la traducción de dicho comentario:

“Comentario sobre nuevo gabinete español:

La composición del nuevo gabinete español da la impresión de que ha ocurrido una liberalización del régimen. Sin embargo, la selección de cuatro o cinco hombres que generalmente se consideran como teóricos falangistas interesados en reformas sociales indica que Franco ha respondido a las críticas internas. La preponderancia de los falangistas y monárquicos nominales da la impresión de que Franco está ignorando las preferencias de la Iglesia Católica con respecto a la orientación futura del régimen.

El nombramiento a los ministerios económicos de hombres que son aceptables para EE.UU y que entienden el funcionamiento práctico de estos ministerios parece que han sido hechos con miras a facilitar la ayuda económica de EEUU La reorganización del Ministerio de Comercio e Industria, dos componentes separados pueden reducir ligeramente el énfasis en la industrialización y ofrecer mayores oportunidades para la empresa privada.

La designación en el gabinete de Carrero Blanco, anglófobo notorio, es un rechazo al Reino Unido.

Poca liberalización de la prensa se puede esperar del nuevo Ministro de Prensa, que es un baluarte falangista con un fondo fuertemente pro-nazi”

————————————————–

El 19 julio de 1972 el Boletín Central de Inteligencia en calificación de secreto en su página 5 reza:

” La ley de sucesión decretada ayer por Franco alivia la presión sobre él para designar un primer ministro.

La nueva ley establece que si Franco – que es a la vez jefe de Estado y Primer Ministro – muere o se incapacita antes de nombrar a un primer ministro, el Viceprimer ministro, ascenderá a primer ministro y puede permanecer en el cargo más allá del límite de diez días establecido en la ley anterior. Esto asegura que no habrá ningún hueco en el ejercicio de la jefatura cuando Franco se vaya. La nueva ley también permite que el príncipe Juan Carlos, designado en 1969 para suceder a Franco como jefe de Estado, pueda tomar una decisión sobre quién sería el primer ministro. La ley reitera que Juan Carlos será juramentado como rey dentro de los ocho días después de que Franco se vaya. Además, limita los poderes del Consejo de Regencia de actuar por el rey durante el período de transición.

El actual viceprimer ministro es hombre de confianza de Franco, el almirante Carrero Blanco, alivia a Franco de muchas de las responsabilidades diarias de la jefatura del gobierno. Como primer ministro, podría esperarse que el conservador Carrero lleve a cabo las políticas actuales. Mediante el fortalecimiento de las perspectivas de sucesión del viceprimer ministro, Franco dio un golpe a los españoles que esperan una liberalización del régimen a través del nombramiento de alguien que no sea Carrero como primer ministro.”

————————————————–

El 9 de Junio de 1973, Franco deja su cargo de Primer Ministro para nombrar a Carrero Blanco, a lo que como no, la CIA también tenía algo que decir, en la página 3 de su Boletín Central de Inteligencia Secreto:

” Franco renuncia de su cargo de primer ministro a favor de su viceprimer ministro, el almirante Luis Carrero Blanco, y los cambios en el gabinete de Franco programados para la próxima semana están aparentemente diseñados para reducir las tensiones internas. La salud de Franco se ha ido reduciendo en los últimos años, pero no hay ninguna indicación de que su decisión fuera motivada por un cambio reciente en su condición.

Al nombrar a Carrero ahora en lugar de permitir que se convirtiera en primer ministro tras la muerte de Franco, de acuerdo a la Ley de Sucesión, Franco parece estar moviéndose para restaurar una mayor cohesión en el gobierno. Este endurecimiento probablemente presagia un giro más a la derecha en la política interna. Franco conserva sus dos posiciones como jefe de Estado y comandante supremo de las fuerzas armadas. El Príncipe Juan Carlos sigue siendo el rey designado y asumirá el cargo de jefe de Estado en caso de muerte o incapacidad de Franco.

Carrero, un ultra conservador y un confidente cercano de Franco, se dedica a la preservación del status quo. Él es el principal instigador de las medidas de seguridad intensificadas de los últimos años contra los que tratan de protestar contra las injusticias en España. Algunos miembros del gabinete saliente, que están vinculados a la organización católica laica Opus Dei, han favorecido la liberalización moderada de los controles políticos para facilitar los esfuerzos de España para unirse a la Comunidad Europea. Ellos fueron el blanco de los manifestantes de derecha el mes pasado que protestaron por el asesinato de un policía a manos de un grupo terrorista, alegando que el asesinato fue el resultado de una orden prohibiendo a la policía el utilizar las armas para reprimir a los manifestantes un día de mayo. Los derechistas también protestaron por las recientes críticas de la iglesia a la acción de la policía en la muerte de un trabajador en un enfrentamiento en Barcelona. Aunque Carrero puede retener parte de los tecnócratas por su experiencia económica, probablemente va a responder a las presiones mediante el nombramiento de los opositores del Opus Dei que simpatizan con sus propios puntos de vista.”

—————————————————–

Ricardo de la Cierva, historiador agregado de Historia Contemporánea de España e Iberoamérica, catedrático de Historia Moderna y Contemporánea por la Universidad de Alcalá de Henares hasta 1997 aparte de Doctor en Física, político español y ministro de Cultura en 1980. Afirma que la caja fuerte en la que Carrero, metódico y ordenado, guardaba sus papeles en el despacho de Presidencia del Gobierno (Paseo de la Castellana, nº 3) fue inexplicablemente vaciada momentos después del asesinato, desapareciendo los documentos y las notas personales; de esta forma, nunca sabremos con certeza sobre qué hablaron él y Kissinger.

El mismo historiador comenta que, sobrecogedoramente, aquel despacho tenía una antesala en la que figuraban los retratos de Prim, Cánovas del Castillo, Canalejas y Dato, cuatro Presidentes de Gobierno asesinados por la masonería. Con relación a los papeles en sí, alguien muy próximo al almirante le dijo a su viuda que los tenía Laureano López Rodó.

Quedémonos con ese nombre López Rodó.

El día en que los miembros del Gabinete de Gobierno de Carrero Blanco juraron sus cargos, el 13 de junio de 1973 López Roldó era nombrado Ministro de Asuntos Exteriores y en Boletín Central de Inteligencia de la CIA destacan de él que es un buen negociador y un firme defensor de los intereses económicos españoles y lo califican de generalmente bien dispuesto hacia los EE.UU. En la página 4:

” El gabinete que presta juramento hoy al primer ministro Carrero puede inclinarse aún más hacia la derecha que el anterior. Contará con una representación más equilibrada entre los partidarios de la organización laico-católica Opus-Dei, que predominó en el gabinete saliente y los elementos del Movimiento Nacional, la única organización política legal.

La representación del Opus Dei cayó de ocho a siete miembros, y su miembro más extravagante, López Bravo, fue cesado como Ministro de Asuntos Exteriores. Su reemplazo, sin embargo, es otro dedicado miembro del Opus Dei, economista y ex ministro de planificación López Rodó. Representación conservadora, particularmente a partir de un mayor número de ministros procedentes del Movimiento Nacional, que pasó de cinco a seis. Los seis ministros restantes se pueden soportar bien con el Opus Dei o la Facción del Movimiento Nacional.

El despido de algunos miembros del gabinete que tenían políticas o personalidades que chocaban con las de sus colegas: Interior, Justicia y Educación fueron cesados debido a su incapacidad para hacer frente a los problemas en sus áreas de responsabilidad. Es probable que el nuevo gabinete tome medidas severas contra los que protestan por las injusticias en España.

La política extranjera reflejará el compromiso del nuevo Ministro de Asuntos Exteriores con el objetivo de la integración de España en Europa occidental. Aunque López Rodó está generalmente bien dispuesto hacia los EE.UU., también es un buen negociador y un firme defensor de los intereses económicos españoles. Por lo tanto, la posición española en asuntos bilaterales con los EE.UU. puede ser más rígida.”

—————————————————-

El día 18 de diciembre de 1973, dos días antes del atentado contra Carrero Blanco, Henry Kissinger visitaba España y era recibido a pie de pista por López Roldó. Según publicaba ABC al día siguiente en la página 31 de su edición andaluza, dos horas y media después de su llegada a España, Kissinger era recibido por Franco en el Palacio del Pardo asistiendo a la audiencia varias personalidades. Acabada esta se dirigieron a visitar al por entonces Príncipe Juan Carlos. A última hora de la tarde Henry Kissinger y López Roldó se reunían a solas en un despacho del Palacio de Santa Cruz, mientras sus respectivas delegaciones mantenían una reunión de trabajo a parte. En la siguiente página del nombrado diario, podemos leer que después de tan amplia conversación, en palabras de ABC, se dirigieron a la cena de gala en honor al norteamericano visitante, en el Palacio de Viana.

Vemos como ABC brinda a sus lectores algunas de las palabras pronunciadas por López Roldó al término de la cena y de por si el titular elegido, el pequeño extracto impreso por ABC de dicho discurso para dar titular a tal noticia fue; “Queremos nuestro lugar en el nuevo orden mundial” (López Roldó). Cualquiera que haya seguido la obra y milagros de Don Henry Kissinger, estará pensando en este momento: “Después de salir de hablar con él, es lo normal”

López Roldó afirmó en ese momento que “España, con su proyección sobre tres continentes, es sin duda, una de las piezas con las que hay que contar para construir ese nuevo orden internacional, realista y estable que con tanto acierto propugnáis. España no concibe la construcción de Europa como un consorcio de intereses egoístas, sino como un destino histórico y una idea de servicio. Servicio en primer lugar a los verdaderos intereses de la propia Europa en su amplio ámbito natural e histórico; servicio también a la zona atlántica en la que está enclavada y de cuya suerte es solidaria….”

A lo que el por aquellos días Secretario de Estado norteamericano respondía entre otras cosas: “Para quienes podrían quedarse excesivamente impresionados por el brillante resumen que ha hecho el señor ministro de algunas de mis ideas, quiero señalar que cierta revista británica escribió una vez acerca de un libro mío: <<No sé si el señor Kissinger es un gran escritor, pero quien acabe su libro es, sin duda alguna, un gran lector….>>”

Así que nos habíamos quedado en que la viuda del almirante Carrero Blanco había sido informada de que los papeles desaparecidos de su esposo estaban en posesión de López Rodó, del que casualmente los Autores del libro “El magnicidio de Carrero Blanco” José María Manrique y Matías Ros afirman que el día de la muerte de Carrero Blanco, Torcuato Fernández Miranda, el político más próximo al rey, convocó al Gobierno a las 11 de la mañana; el Ministro de Exteriores, López Rodó, se empeñó en que lo más urgente era redactar una nota para las embajadas; el primer telegrama que se envió casualmente, lo fue a Kissinger.

El 24 de agosto de 2005 La Vanguardia en la página número 13 ofrece un artículo que afirma basarse en informes de inteligencia que yo no he encontrado, aunque supongo que más fácil les resultará a ellos, como decía, en el reportaje de Eduardo Martín de Pozuelo se afirma que EEUU creía que para defender sus intereses en España era mejor que Carrero Blanco no fuera el sucesor de Francisco Franco. De un telegrama el diario transcribe lo siguiente:

” “En oficina de funcionario de alto nivel, ese funcionario dijo que caso de juicio de Burgos es el asunto manejado más estúpidamente que puede recordar desde que es suficientemente mayor para recordar algo sobre política española”. La fuente “hizo responsable a Carrero Blanco” de la situación y añadió que “el Ejército está furioso” y que “es una situación peligrosa en España”. Más adelante escriben, atribuyendo el comentario al alto funcionario, que “el mejor resultado que puede surgir de esta situación sería que Carrero Blanco desaparezca de escena (con posible sustitución por general Díez Alegría o Castañón)” No obstante podéis leer todo el artículo en el enlace anterior.

La periodista Anna Grau, vio publicado su libro titulado de forma irónica “De cómo la CIA eliminó a Carrero Blanco y nos metió en Irak” y digo de forma irónica, porque la periodista afirma que según su investigación definitivamente La CIA no tuvo nada que ver con el asesinato de Carrero. En la página de la secretaría de estado de los EEUU, se puede encontrar un documento con las peticiones de documentación que hizo a la FOIA en la página 12 del documento.

Por otro lado el diario público en su edición digital, el de abril de este año, afirma que el atentado a Carrero Blanco pilló totalmente desprevenido a EEUU y que los cables de Kissinger no evidencian que la CIA estuviera al corriente de los preparativos del comando de ETA. Dice también que los informes apenas le otorgan relevancia y se centran en los posibles sucesores, entre los que obvian a Arias Navarro. Si pincháis en cualquiera de los enlaces que público ofrece o se dirige a Wikileaks o los enlaces son de formato actual y no del de la época, al contrario de los que se han ofrecido aquí, y ahora explicaré el por que.

Lo que Anna Grau y Sergio León (diario Público) olvidan mencionar, es que en realidad, muy probablemente, ni los Teóricos de la Conspiración (Como reza el diario Público), ni los medios de comunicación oficiales, ni ningún escritor y/o historiador, podrá nunca mostrar ciertos documentos, ya que tanto el Secretario de Estado / asesor de Seguridad Nacional Henry Kissinger, como los secretarios de Estado Al Haig y Caspar Weinberger, hicieron todo lo que estuvo en sus manos para ocultar lo que decían en sus “papeles personales” bajo la “cáscara” de la Biblioteca del Congreso, donde la libertad de Ley de Información no llega.

La ley de libertad de información americana fue firmada por el presidente Lyndon Johson a regañadientes, ya que para mostrar su disconformidad con la misma, se negó a realizar una ceremonia pública y tampoco aprobó ninguna declaración a la prensa. Esta ley aboga por un derecho que puede hacerse valer en la corte, el poder de acceder a los registros de la agencia federal, intentando con ello acercarse al concepto de gobierno abierto. Sin embargo existen excepciones a esta ley: aquellos registros (o parte de aquellos) protegidos de la divulgación pública lo son, o bien por pertenecer a una de las nueve excepciones pre-establecidas por el gobierno, o por una de las tres exclusiones especiales de aplicación en la FOIA.

El Comité de Reporteros para la Libertad de Prensa demandó a Kissinger porque el 12 de noviembre de 1976 trasladó lo que el considera sus documentos personales a una finca privada en Nueva York, y los donó a la Biblioteca del Congreso, sujetando la donación a un acuerdo de restricción del acceso público por un periodo de tiempo que podía ser o 25 años después de su transferencia o 5 años después de la muerte de Kissinger, la que de las dos ocurriera más tarde. Y el 24 de diciembre de 1976 Kissinger donó una segunda colección esta de notas telefónicas, a la biblioteca del congreso bajo las mismas condiciones que la vez anterior, pero añadiendo el requisito de que únicamente se podría acceder a ellas con el consentimiento de las demás partes intervinientes, o en caso de fallecimiento de las mismas. El Tribunal del Distrito dictó la sentencia de que se devolvieran los documentos pertenecientes a la época en la Kissinger era Secretario de Estado, eso si, no sin antes eliminar los que dieran la impresión de tener pocas probabilidades de ser recuperados legalmente, pero rechazó el recurso en cuanto a las transcripciones de las conversaciones producidas mientras Kissinger fue asesor especial del Presidente. El Tribunal declaró que Kissinger había quitado los documentos de en medio de forma injusta al no obtener la aprobación del Administrador de Servicios Generales. Una orden se incorporó requiriendo a la biblioteca que devolviera los documentos al Departamento de Estado, y requiriendo a este que determinara cuáles de ellos estaban exentos de divulgación en virtud de la FOIA. Tanto Kissinger como los particulares apelaron la sentencia en primera estancia. Lo que poco cambió la sentencia, pero cuya decisión se vio revocada posteriormente denegando la devolución de los documentos y las solicitudes de trascripción, de los días en los Kissinger era Secretario de Estado. Metiéndonos ya a partir de aquí en un ir y venir de dimes y diretes, que en este momento no vienen al caso, más que nada por no alargar mucho más la entrada.

” El juez del Tribunal Supremo John Paul Stevens escribió , “el hecho de que los documentos fueran retirados por el jefe de la agencia poco antes de la expiración de su mandato, levantó una sospecha de que el traslado había sido motivado por un deseo de evitar la divulgación a través de la FOIA “.

Dicho todo esto cabe explicar, porque los documentos presentados por público, generan más desconfianza sobre una posible manipulación. Y es que por su formato pueden ser archivos USC Prelim, lo que quiere decir que es una versión preliminar del documento antes de que sea liberada de nuevo como versión final, según La oficina del Asesor de Revisión Legislativa de la Cámara de Representantes de EEUU, la cual advierte que los que utilizan la USC Prelim deben verificar el texto contra las leyes de deslizamiento de impresos disponibles en GPO (Government Priting Office)

La más simple de las explicaciones que he encontrado sobre el atentado que nos ocupa, es la que sostiene que la CIA no pudo tener nada que ver con el asesinato de Carrero Blanco, es la que dice que lo demuestra un documento que ha sacado a la luz el blog nsarchive.files.wordpress.com. En el que se transcribe una reunión de Nixon con varias personalidades el 22 de diciembre de 1973 y cuyas primeras dos frases, aluden al tema, para no volverlo a tocar más en la conversación. ¡Y tan reveladoras frases son!:

Nixón: Carrero Blanco era un gran hombre.

A lo que el General Moorer respondía: El Español fue muy bueno durante la guerra de Oriente Medio.

Después de escuchar estas dos frases ya me quedo más tranquila.

Anuncios