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no al nwoDe vez en cuando no viene mal, echar una ojeada a la forma de vender decisiones que usan las marionetas de los poderosos, Oriente Medio preocupa de una forma especial a los arquitectos del nuevo orden mundial desde hace décadas. En la época en la que George H. W. Bush, era Vicepresidente de los Estados Unidos, Irán e Iraq se encontraban enfrentados por el control del crudo, en un conflicto bélico en el que EE.UU., Francia y la URSS se posicionaron del lado de Iraq 8 años de conflicto llevo a ambos países a una situación económica deplorable. Aunque los expertos afirmaban que no había un claro vencedor, Sadam y sus aliados vendieron el final de la guerra como una gran victoria iraquí. En verano de 1990, época en la que Bush padre ya ocupaba la Casa Blanca, Kuwait y lo Emiratos Árabes Unidos sobre pasaron su cuota de extracción y refinado de petróleo y la OPEP exigió a ambos países que cumpliesen lo estipulado. El resultado de las negociaciones no satisfizo a Iraq, lo que acabó reavivando la llama del conflicto entre los vecinos, Norteamérica ofreció su apoyo a Irán en un principio, pero según algunos expertos una ambigua reunión diplomática entre Iraq y Estados Unidos resultó no ser lo suficientemente eficaz, como para que el gobierno estadounidense se posicionara. Sea como fuere el caso es que, el 2 de agosto de 1990 Iraq invadió y se anexó Kuwait. Unos meses después una coalición internacional dirigida por Estado Unidos declaró la guerra a Iraq y le obligó a retirarse de Kuwait, las consecuencias de la Guerra del Golfo fueron catastróficas para Iraq y tal vez la peor de ellas fue el embargo impuesto por la ONU. Durante la administración Clinton, la inteligencia Kuwaití informo, a la estadounidense de que Iraq planeaba asesinar al ya ex-presidente Bush, y Bill ordenó el lanzamiento de 23 misiles Tomahawk sobre el cuartel de la inteligencia iraquí. En pleno “Escándalo Lewinsky” Estados Unidos y Gran Bretaña bombardearon Iraq durante días en lo que se llamó “Operación Zorro del Desierto”. La excusa en esta ocasión era la falta de cooperación de Iraq con los inspectores de la ONU que supervisaban su desarme. hatra1 Tres años después George W. Bush incluía a Iraq en el denominado “eje del mal”. Dos años después se esgrimió que Iraq poseía armas de destrucción masiva y que no había colaborado con los inspectores de la ONU, lo que llevo a EEUU, Reino Unido, Australia, España y Polonia declararan la guerra de nuevo a Iraq. Las armas nunca fueron encontradas. Si alguien a leído el libro de Perkins, Sicario Económico, o Ganster Económico, según la traducción, creo que sabrá encajar bastante bien, o al menos acercarse bastante a una hipótesis posible sobre lo que realmente pasa con Iraq. Con esto quiero decir, que escuchar a alguien mentirte se que no es agradable, pero cuando el que lo hace es alguien como el Presidente de los Estados Unidos, al escucharle puedes hacerte una idea de los pasos que realmente se están dando, y si lo comparas con las mentiras de sus sucesores, ya fueran compañeros de partido o no, puedes reconocer el mismo discurso en todos ellos, las mismas excusas, parecidas mentiras, exactas coletillas y frases hechas. Dicho lo anterior, procedo a proporcionaros la forma en la que Obama está publicitando su toma de decisiones respecto a Iraq. Empiezo por sus declaraciones del pasado día 19, pero a continuación os dejo también las del día trece. El vídeo es en inglés, debajo del mismo encontrarás la traducción. http://www.youtube.com/watch?v=zwldLjWL71o Traducción: EL PRESIDENTE: Buenas tardes a todos. Acabo de reunirme con mi equipo de seguridad nacional para discutir la situación en Iraq. Nos hemos estado reuniendo periódicamente para examinar la situación desde la aparición de ISIL, una organización terrorista que opera en Iraq y Siria, y que hizo avances en el interior de Iraq. Como dije la semana pasada, ISIL representa una amenaza para el pueblo iraquí, para la región y para los intereses estadounidenses. Así que hoy quería proporcionar una actualización sobre cómo estamos respondiendo a la situación. En primer lugar, estamos trabajando para asegurar nuestra embajada y el personal de operaciones que se encuentra en el interior de Iraq. Como Presidente, no tengo mayor prioridad que la seguridad de nuestros hombres y mujeres que sirven en el extranjero. Así que he tomado algunas medidas para reubicar a algunos de nuestros trabajadores de la embajada, y he enviado refuerzos para asegurar mejor nuestras instalaciones. En segundo lugar, bajo mi dirección, hemos aumentado significativamente nuestra inteligencia, vigilancia y reconocimiento de activos por lo que tenemos una mejor idea de lo que está ocurriendo en el interior de Iraq. Y esto nos dará una mayor comprensión de lo que ISIL está haciendo, dónde está ubicado, y cómo podríamos mejorar la lucha contra esta amenaza. militar-irakEn tercer lugar, Estados Unidos continuará aumentando su apoyo a las fuerzas de seguridad iraquíes. Estamos dispuestos a crear centros de operaciones conjuntas en Bagdad y en el norte de Iraq para compartir inteligencia y coordinar la planificación para hacer frente a la amenaza terrorista de ISIL. A través de nuestro nueva Asociación Fondo de Contraterrorismo, estamos dispuestos a trabajar con el Congreso para proveer equipo adicional. Hemos tenido asesores en Iraq a través de nuestra embajada, y estamos dispuestos a enviar un pequeño número de asesores militares estadounidenses adicionales – hasta 300 – para evaluar cómo podemos mejorar, asesorar y apoyar a las fuerzas de seguridad iraquíes en el futuro. Las fuerzas estadounidenses no van a regresar a combatir en Iraq, pero vamos a ayudar a los iraquíes, a luchar contra los terroristas que amenazan a la población iraquí, la región y los intereses norteamericanos también. En cuarto lugar, en los últimos días, hemos posicionado activos adicionales militares estadounidenses en la región. Debido a nuestros mayores recursos de inteligencia, estamos desarrollando más información sobre posibles objetivos asociados con ISIL. Y en el futuro, estaremos preparados para emprender una acción militar específica y precisa, siempre y cuando se determine que la situación sobre el terreno lo requiere. Si lo hacemos, voy a consultar estrechamente con el Congreso y los líderes de Iraq y de la región. Quiero enfatizar, sin embargo, que la mejor y más eficaz respuesta a una amenaza como ISIL en última instancia, es la participación de asociaciones donde las fuerzas locales, al igual que los iraquíes, lleven la delantera. Por último, los Estados Unidos liderará un esfuerzo diplomático para trabajar con los líderes iraquíes y los países de la región para apoyar la estabilidad en Iraq. Enviado por mí, el Secretario Kerry partirá este fin de semana para las reuniones en Oriente Medio y Europa, donde va a ser capaz de consultar con nuestros aliados y socios. Y al igual que todos los vecinos de Iraq deben respetar la integridad territorial de Iraq, todos los vecinos de Iraq tienen un interés vital en asegurar que Iraq no entre en guerra civil o se convierta en un refugio seguro para los terroristas. Por encima de todo, los líderes iraquíes deben superar sus diferencias y unirse en torno a un plan político para el futuro de Iraq. Chiíes, suníes, kurdos – todos los iraquíes – debe tener confianza en que pueden avanzar en sus intereses y aspiraciones a través del proceso político en lugar de a través de la violencia. Las Reuniones para la unidad nacional tienen que ir hacia adelante para construir un consenso a través de diferentes comunidades iraquíes. Ahora que los resultados de las recientes elecciones en Iraq ha sido certificado, un nuevo Parlamento debe convocarse en la mayor brevedad posible. La formación de un nuevo gobierno será una oportunidad para iniciar un diálogo genuino y forjar un gobierno que represente los intereses legítimos de todos los iraquíes. Ahora, no es el momento de que Estados Unidos elija los líderes de Iraq. Está claro, sin embargo, que sólo los líderes que pueden gobernar con una agenda inclusiva van a ser capaces de mantener realmente al pueblo iraquí unido y ayudarle a superar esta crisis. Mientras tanto, Estados Unidos no dará continuidad a las opciones militares que apoyan a una secta dentro de Iraq a expensas de otro. No hay una solución militar en el interior de Iraq, ciertamente no una que esté dirigida por los Estados Unidos. Pero hay una necesidad urgente de un proceso político inclusivo, una fuerza de seguridad iraquí, más capaz, y los esfuerzos de contraterrorismo que niegan a grupos como ISIL un refugio seguro. Para terminar, los últimos días nos han recordado las profundas cicatrices dejadas por la guerra de Estados Unidos en Iraq. Junto con la pérdida de casi 4.500 patriotas estadounidenses, muchos veteranos llevan las heridas de la guerra, y la voluntad por el resto de sus vidas. Aquí en casa, Iraq provocó intensos debates y emociones intensas en el pasado, y hemos visto algunos de esos debates resurgir. irak_g_0 Pero lo que está claro después de la última década es la necesidad de que Estados Unidos se haga preguntas difíciles antes de tomar medidas en el extranjero, sobre todo la acción militar. La pregunta más importante que todos deberíamos estar haciendo es, el tema de si tenemos que seguir al frente o en el centro – el tema del que sigo al frente y en el centro – es el que tiene que ver con los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos de América. Como Comandante en Jefe, permanezco centrado en ello. Como estadounidenses, eso es en lo que todos nosotros debemos centrarnos. Y en el futuro, vamos a seguir manteniendo estrechas consultas con el Congreso. Vamos a mantener al pueblo estadounidense informado. Nos mantendremos vigilantes. Y vamos a seguir haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para proteger la seguridad de Estados Unidos y la seguridad del pueblo estadounidense. Así que con eso, voy a contestar un par de preguntas. Voy a empezar con Colleen McCain Nelson, del Wall Street Journal. Q: Gracias, señor Presidente. ¿Tiene confianza en el primer ministro Maliki en este momento? ¿Y puede Maliki traer estabilidad política a Iraq? EL PRESIDENTE: Como ya he dicho, no es nuestro trabajo elegir los líderes de Iraq. Parte de por lo que nuestros patriotas lucharon durante muchos años en Iraq era por el derecho y la oportunidad de que los iraquíes determinaran su propio destino y eligieran a sus propios líderes. Pero yo no creo que sea ningún secreto que en este momento, al menos, hay profundas divisiones entre sunitas, chiítas y líderes kurdos. Y mientras esas profundas divisiones continúen o empeoren, va a ser muy difícil que un gobierno central iraquí dirija un ejército iraquí que haga frente a estas amenazas. Y así hemos consultado con el primer ministro Maliki, y nosotros le hemos hablado en privado. Le hemos dicho públicamente que si él es presidente del Gobierno, o cualquier otro líder aspira a dirigir el país, tiene que ser una agenda en la que tanto el suní, como el chií y el kurdo, todos sientan que tienen la oportunidad de promover sus intereses a través del proceso político. Y hemos visto en los últimos dos años, en realidad se remonta a 2008, y 2009 -, pero creo que es peor en los últimos dos años – el sentido entre los sunitas que no estaban sirviendo sus intereses, que la legislación que se había prometido en torno , por ejemplo, a la desbaazización se había estancado. Creo que se escuchan quejas similares de que el gobierno de Bagdad no ha llegado suficientemente a algunas de las tribus y no ha sido capaz de llevar a éstas en un proceso que les de una sensación de ser parte de un gobierno de unidad o un solo Estado-nación . Y eso tiene que ser trabajado. Parte de la razón por la que vimos las fuerzas de seguridad iraquíes mejor equipadas, y en mayor número, no sean capaces de mantener el territorio disputado contra ISIL probablemente refleja la falta de un sentido de compromiso por parte de las comunidades sunitas para trabajar con Bagdad. Y eso tiene que ser arreglado y lo conseguiremos a través de esta crisis. Q: Gracias, señor Presidente. Los estadounidenses pueden mirar esta decisión que usted está tomando hoy en día como un adelanto de las próximas atracciones; que el número de consejeros que tiene pensado enviar puede ser sólo el comienzo de un escenario en el que las botas sobre el terreno emprenden el camino. ¿Por qué es la guerra civil en Iraq importante para los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos? ¿Y está usted preocupado por la posible ampliación de la misión? EL PRESIDENTE: Creo que siempre tenemos que evitar la expansión de la misión, así que vamos a repetir lo que he dicho en el pasado: las tropas de combate estadounidenses no van a estar peleando en Iraq de nuevo. No tenemos la capacidad de simplemente resolver este problema mediante el envío de decenas de miles de soldados y de gastar el tipo de sangre y dinero que ya se ha gastado en Iraq. En última instancia, se trata de algo que va a tener que ser resuelto por los iraquíes. Está en nuestros intereses de seguridad nacional, no ver una guerra civil sin cuartel dentro de Iraq, no sólo por razones humanitarias, sino porque en última instancia puede acabar desestabilizando toda la región. Y además de tener aliados fuertes allí con los que estamos comprometidos en su protección, obviamente, cuestiones como la energía y los mercados mundiales de la energía siguen siendo importantes. También tenemos un interés en asegurarnos de que no exista un refugio seguro en el que siga creciendo ISIL y otros grupos yihadistas extremistas que podrían usarlo como una base de operaciones para la planificación y dirigirse en contra de nosotros mismos, nuestro personal en el extranjero, y, finalmente, a la patria. Y si se acumula más dinero, se acumulan más municiones, más capacidad militar, números más grandes, que plantean grandes peligros no sólo a los aliados nuestros como Jordania, que está muy cerca, también plantea un gran peligro potencial para Europa y, en última instancia para Estados Unidos. Ya hemos visto en el interior de Siria que – grupos como ISIL que en este momento están luchando con otros grupos extremistas, o un régimen de Assad no responde a una mayoría suní allí, eso que ha atraído más y más yihadistas o hecho- yihadistas, algunos de ellos de Europa. A continuación, empezar a viajar de regreso a Europa, y que, con el tiempo, puedan crear un grupo de terroristas que podrían hacernos daño. Así que tenemos intereses humanitarios para prevenir el derramamiento de sangre. Tenemos intereses estratégicos en la estabilidad de la región. Tenemos intereses de contra-terrorismo. Todos ellos tienen que ser abordados. El esfuerzo inicial para que podamos obtener conocimiento de la situación a través del reconocimiento y la vigilancia que ya hemos hecho, junto con algunos de nuestras mejores personas en el terreno haciendo evaluaciones de lo que la situación es exactamente – empezando, por cierto, con el perímetro alrededor de Bagdad y asegurandose de que no es invadido – es una buena inversión que nosotros podemos hacer. Pero eso no pronostica un mayor compromiso de las tropas para luchar en realidad en Iraq. Eso no sería eficaz en el cumplimiento de los intereses fundamentales que tenemos. Q: Sólo muy rápidamente, ¿le gustaría haber dejado una fuerza residual en Iraq? ¿Se arrepiente de la decisión que tomó en el 2011? EL PRESIDENTE: Bueno, tenga en cuenta que no fue una decisión hecha por mí; esa fue una decisión tomada por el gobierno iraquí. Ofrecimos una fuerza residual modesta para ayudar a continuar, entrenar y asesorar a las fuerzas de seguridad iraquíes. Tuvimos un requisito básico que se requiere en cualquier situación en la que tenemos las tropas estadounidenses en el extranjero, y que es, que se proporcione inmunidad ya que están siendo invitados por el gobierno soberano allí, de manera que si, por ejemplo, terminan actuando en legítima defensa si son atacados y se encuentran en una situación difícil, no sean de alguna manera arrastrados ante un tribunal extranjero. Eso es un requisito básico que tenemos para la presencia de tropas EE.UU. en cualquier lugar.

Nuri Al Maliki

Nuri Al Maliki

El gobierno iraquí y el primer ministro Maliki se negaron a darnos esa inmunidad. Y por eso creo que es importante, sin embargo reconocer que, a pesar de esta decisión, hemos seguido proporcionándoles asesoramiento y apoyo de forma muy intensiva y continuada a lo largo de este proceso en los últimos cinco años para ofrecerles no sólo nuestra ayuda militar, también hemos seguido instando a los tipos de compromisos políticos que consideramos necesarios en última instancia con el fin de que tengan en funcionamiento, una democracia multi-sectaria en el país.

Q: Señor Presidente, usted acaba de mencionar Siria hace un momento. Los Estados Unidos ha sido lento para proporcionar armas y entrenamiento significativo directamente a la oposición siria. La expansión de la guerra de Siria a Iraq ¿ha cambiado su opinión sobre el tipo de armas y entrenamiento que ahora estamos dispuestos a dar la oposición allí? ¿Es eso lo que le pide al Secretario Kerry que le diga a Siria, “Estamos aumentando nuestra ayuda de manera significativa”? Y puede mencionar lo que está haciendo usted ahora que no estaba haciendo antes?

EL PRESIDENTE: Esa evaluación sobre los peligros de lo que estaba sucediendo en Siria han existido desde el comienzo de la guerra civil siria. La pregunta nunca ha sido si nos pareció que era un problema grave. La pregunta siempre ha sido, si allí la capacidad de oposición moderada podría absorber y neutralizar a los extremistas que pudieran haber sido vertidos, así como un régimen de Assad con el apoyo de Irán y Rusia que les superaba en número y era despiadado. Y así hemos facilitado constantemente a la oposición el apoyo. A menudo, el reto es si usted tiene antiguos campesinos o maestros o los farmacéuticos que ahora están ocupando la oposición contra un régimen aguerrido, con el apoyo de actores externos que tienen mucho en juego, qué rapidez se puede obtener de ellos entrenados; es efectivamente usted capaz de movilizarlos. Y eso sigue siendo un desafío. E incluso antes de la situación que hemos visto con ISIL en Iraq, ya habíamos tratado de maximizar lo que podíamos hacer para apoyar una oposición moderada, que no sólo pueda contrarrestar la brutalidad de Assad, sino que también podamos asegurarnos de que la mente de los suníes no piense que su única alternativa es o bien el Sr. Assad o grupos extremistas como ISIL o al Nusra. Q ¿Y puede usted hablar de lo que podría estar haciendo de manera diferente, como refirió el Secretario de Estado? EL PRESIDENTE: Bueno, creo que la clave de Siria e Iraq va a ser una combinación de lo que sucede en el interior del país y el trabajo con la oposición siria moderada, trabajando con un gobierno iraquí que sea inclusivo, y nosotros estableciendo una más eficaz plataforma de lucha contra el terrorismo que incluya todos los países de la región tirando en la misma dirección. Y me referí a esto en el discurso de West Point. Hablé de ello hoy en día con respecto al Fondo de Contraterrorismo Partnership. No va a ser un problema a largo plazo en esta región en la que tenemos que construir y asociarnos con los países que están comprometidos con nuestros intereses, nuestros valores. Y al mismo tiempo, tenemos problemas inmediatos con organizaciones terroristas que pueden estar avanzando. Y en lugar de tratar de jugar al Whac-a-Mole siempre que estas organizaciones terroristas pueden aparecer, lo que tenemos que hacer es ser capaces de construir alianzas efectivas, asegurarnos de que tienen la capacidad. Algunos de los activos que se han dedicado exclusivamente a Afganistán durante la última década tenemos que cambiarlos para asegurarnos de que tenemos cobertura en el Oriente Medio y el Norte de África. Nos fijamos en un país como Yemen – un país muy pobre y que tiene sus propias divisiones sectarias o étnicas – allí, tenemos un socio comprometido el Presidente Hadi y su gobierno. Y hemos sido capaces de ayudar a desarrollar sus capacidades sin poner un gran número de tropas estadounidenses en el suelo al mismo tiempo que tenemos suficiente CT o capacidades antiterroristas que nos hacen capaces de ir detrás de la gente que podría tratar de golpear nuestra embajada o podría estar tratando de exportar el terrorismo a Europa o los Estados Unidos. Y ver cómo podemos crear más de esos modelos va a ser parte de la solución para hacer frente a Siria e Irak. Pero hasta que hagamos eso, todavía tenemos que tener gobiernos reales sobre el terreno que puedan asociarse y con los que tengamos cierta confianza para proseguir con nuestra política de políticas de inclusión. En Yemen, por ejemplo, un diálogo nacional amplio que tomó mucho tiempo, ayudó a darle a la gente una sensación de que había una salida política legítima a las quejas que pudieran tener. Peter Maer. Q: Gracias, señor. Volviendo al primer ministro al-Maliki papel cree usted que juega en este punto, usted ha dicho que es un tiempo para elevarse por encima de las diferencias, que hay una necesidad de un gobierno más incluyente. ¿Es unificador? ¿Y cuánta influencia real tiene Estados Unidos en última instancia, con alguno de los líderes de Iraq en este momento de verdad? EL PRESIDENTE: Bueno, todavía les proporcionamos ayuda significativa. Creo que reconocen que, a diferencia de otros actores de la región, no tenemos ambiciones territoriales en su país. No estamos buscando controlar sus activos o su energía. Queremos asegurarnos de que estamos reivindicando el enorme esfuerzo y sacrificio que fue hecho por nuestras tropas para darles una oportunidad de construir una sociedad estable, inclusiva que pueda prosperar y producir las necesidades básicas y las aspiraciones del pueblo iraquí. Y al mismo tiempo, son un país soberano. Ellos tienen sus propias políticas. Y lo que hemos tratado de hacer es darles nuestro mejor consejo sobre cómo pueden resolver sus problemas políticos. Ahora que están en crisis, estamos indicándoles que no va a haber una solución militar simple a este problema. Si usted se fija en los distintos grupos dentro de Iraq simplemente van a sus respectivas esquinas, entonces es casi seguro que Bagdad y el gobierno central no serán capaces de controlar enormes trozos de su propio país. La única forma en que puede hacerlo es si hay líderes sunitas creíbles, tanto a nivel nacional como a nivel local, que tienen la confianza de que una mayoría chiíta, que los kurdos, que todas esas personas están comprometidas con un gobierno justo y equitativo del país. En este momento, eso no existe. Hay demasiadas sospechas, hay demasiada desconfianza. Y la buena noticia es que las elecciones tuvieron lugar en el que a pesar de toda esta desconfianza, a pesar de toda esta frustración, a pesar de toda esta rabia, que todavía sentían millones de iraquíes – en algunos casos, en circunstancias muy peligrosas. Ahora tienen un tribunal que ha certificado esas elecciones, y usted tiene un proceso constitucional para avanzar en la formación del gobierno. Hasta ahora, al menos, las pocas noticias alentadoras que hemos visto en el interior de Iraq es que todos los partidos han dicho que se siguen cometiendo la elección de un liderazgo y un gobierno a través del orden constitucional vigente. Así que lo que estamos viendo creo que es, ya que las perspectivas de una guerra civil aumentan, a muchos líderes iraquíes dando un paso atrás y diciendo, no hay que sumergirse de nuevo en el abismo; vamos a ver si podemos resolver este conflicto político. Pero ellos no tienen mucho tiempo. Y usted tiene un grupo como ISIL que está haciendo todo lo que puede por llevar al país en el caos. Y así, uno de los mensajes que teníamos para el primer ministro Maliki y también para el Presidente de la Cámara y al resto del liderazgo dentro de Iraq es, que pusieran en marcha esta formación del gobierno. Que va a hacer que sea mucho más fácil para ellos dar forma a una estrategia militar. También hará posible que podamos asociarnos de forma mucho más eficaz que actualmente. Q: Teniendo en cuenta el historial del presidente del Gobierno, ¿es un unificador? ¿Puede jugar ese papel después como le hemos visto obrar ante lo que se ha reproducido a lo largo de las últimas dos semanas? EL PRESIDENTE: Creo que la prueba estuvo ante él y otros líderes iraquíes mientras hablábamos. En este momento, se puede tomar una serie de decisiones. Independientemente de lo que ha ocurrido en el pasado, ahora es un momento en el que el destino de Iraq pende de un hilo, y la prueba para todos ellos va a ser si pueden superar la desconfianza, las profundas divisiones sectarias, en algunos casos sólo oportunismo político, y decir que esto es más grande que cualquiera de nosotros y tenemos que asegurarnos de que hacemos lo que es correcto para el pueblo iraquí. Y eso es un reto. Eso no es algo que Estados Unidos pueda hacer por ellos. Eso no es algo, por cierto, que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos puedan hacer por ellos. Podemos proporcionarles el espacio, podemos proporcionarles las herramientas. Pero en última instancia, van a tener que tomar esas decisiones. Mientras tanto, mi trabajo consiste en asegurarme de que el personal estadounidense esté seguro; estamos consultando con las fuerzas de seguridad iraquíes; estamos llegando a una mejor evaluación de lo que está sobre el suelo; y estamos reconociendo los peligros de ISIL a largo plazo, y desarrollando los tipos de estrategias integrales de lucha contra el terrorismo con los que vamos a tener que hacer frente a este problema. Y eso va a implicar algunas respuestas a corto plazo para asegurarnos de que ISIL no obtenga la capacidad de ponernos a nosotros directamente o a nuestros aliados y socios en peligro. Pero también va a requerir algunas estrategias a largo plazo. Porque una parte de lo que dije en West Point al respecto de ISIL es una tendencia más amplia – en vez de una sola red, una red discreta de terroristas, esta combinación fluida de los terroristas endurecidos, liderazgo local desafectos. Y donde hay vacíos, que están llenando y creando la posibilidad de un grave peligro para todos los interesados. Muchas gracias.

Hasan Rohaní

Hasan Rohaní

Q: En Irán, Sr. Presidente, ¿ninguna palabra sobre lo que está dispuesto a hacer en Irán?, ¿y está también dispuesto a trabajar con ellos? EL PRESIDENTE: Nuestra opinión es que Irán puede desempeñar un papel constructivo si está ayudando a enviar el mismo mensaje al gobierno iraquí que estamos enviando nosotros, que es que Iraq sólo se mantendrá unido si es incluyente y si los intereses de los sunitas, chiítas y kurdos son respetados. Si Irán se hace llegar solamente como una fuerza armada en nombre de los chiíes, y si se enmarca esa forma, entonces probablemente empeore la situación y las perspectivas de la formación del gobierno en realidad se construiría a largo plazo. Q ¿Cuál es su opinión de lo que está ocurriendo en este momento? EL PRESIDENTE: Bueno, creo que al igual que los líderes iraquíes tienen que tomar decisiones, creo que Irán ha oído hablar de nosotros. Les hemos indicado que es importante para ellos evitar medidas que puedan alentar el tipo de divisiones sectarias que podrían llevar a una guerra civil. Y si hay algo que creo que tiene que ser enfatizado – tenemos profundas diferencias con Irán en todos los ámbitos en toda una serie de cuestiones. Obviamente, lo que ha pasado en Siria, en parte, es el resultado de que Irán se posicionó caliente e intenso de un lado. E Irán, obviamente, debe tener en cuenta el hecho de que si su punto de vista de la región es únicamente a través de marcos de sectarios, podrían encontrarse luchando en un montón de lugares. Y no creo que sea bueno para la economía iraní o el pueblo iraní a largo plazo tampoco. Sospecho que hay gente en Irán que reconocen esto. Un Iraq en caos en sus fronteras probablemente no es de su interese. Pero los viejos hábitos son duros de matar, y tendremos que ver si pueden tomar lo que creo que sería un camino más prometedor en los próximos días. Muchas gracias a todos. El 13 de junio de 2014 http://www.youtube.com/watch?v=6kHwxDHg26Y Traducción: EL PRESIDENTE: Buenos días a todos. Yo quería tomar un poco de tiempo para darles una rápida actualización sobre la situación en Iraq. Ayer, convoqué una reunión con mi Consejo de Seguridad Nacional para discutir la situación en ese país, y esta mañana he recibido una actualización de mi equipo. En los últimos días, hemos visto ganancias significativas hechas por ISIL, una organización terrorista que opera en Iraq y en Siria. En el rostro de una ofensiva terrorista, las fuerzas de seguridad iraquíes se han mostrado incapaces de defender una serie de ciudades, lo que ha permitido que los terroristas invadan una parte del territorio de Iraq. Y esto representa un peligro para Iraq y su pueblo. Y teniendo en cuenta la naturaleza de estos terroristas, podría representar una amenaza para los intereses estadounidenses eventualmente también. Ahora bien, esta amenaza no es nuevo. Durante el último año, hemos estado aumentando constantemente nuestra asistencia de seguridad al gobierno iraquí con una mayor capacitación, equipamiento e inteligencia. Ahora, Iraq necesita apoyo adicional para romper el impulso de los grupos extremistas y fortalecer las capacidades de las fuerzas de seguridad iraquíes. Nosotros no vamos a enviar las tropas de EE.UU. de nuevo a combatir en Iraq, pero he pedido a mi equipo de seguridad nacional que prepare una serie de otras opciones que podrían ayudar a apoyar a las fuerzas de seguridad iraquíes, y voy a estar revisando esas opciones en los próximos días. Yo quiero ser claro, sin embargo, este no es el único, ni siquiera el principal desafío militar. Durante la última década, las tropas estadounidenses han hecho sacrificios extraordinarios para dar a los iraquíes la oportunidad de reclamar su propio futuro. Desafortunadamente, los líderes de Iraq no han sido capaces de superar con demasiada frecuencia la desconfianza y las diferencias sectarias que se han cocido largamente, a fuego lento allí, y esto muestra las vulnerabilidades dentro del gobierno iraquí, así como en sus fuerzas de seguridad creadas. Por lo que cualquier acción que podamos tomar para brindar asistencia a las fuerzas de seguridad iraquíes tiene que ser acompañada por un esfuerzo serio y sincero de los líderes de Iraq para dejar de lado las diferencias sectarias, para promover la estabilidad, y dar cuenta de los intereses legítimos de todas las comunidades iraquíes, y para seguir construyendo la capacidad de una fuerza de seguridad eficaz. No podemos hacerlo por ellos. Y en ausencia de este tipo de esfuerzo político, la acción militar a corto plazo, incluyendo cualquier tipo de asistencia que pudiéramos proporcionar, no tendrá éxito. Así que esto debe ser una llamada de atención. Los líderes de Iraq tienen que demostrar su voluntad de tomar decisiones difíciles y compromisos en nombre del pueblo iraquí con el fin de unir al país. En ese esfuerzo, van a tener el apoyo de los Estados Unidos y nuestros amigos y nuestros aliados. Ahora, los vecinos de Iraq también tienen algunas responsabilidades para apoyar este proceso. Nadie tiene interés en que los terroristas ganen un punto de apoyo en el interior de Iraq, y nadie va a beneficiarse de ver a Iraq descendiendo al caos. Así que Estados Unidos va a hacer su parte, pero entiendo que en última instancia depende de los iraquíes, como nación soberana, resolver sus problemas. De hecho, en toda la región hemos redoblado nuestros esfuerzos para ayudar a construir las fuerzas antiterroristas más capaces para que grupos como ISIL no puedan establecer un refugio seguro. Y vamos a seguir ese esfuerzo a través de nuestro apoyo a la oposición moderada en Siria, nuestro apoyo a Iraq y sus fuerzas de seguridad, y nuestra asociación con otros países de la región. obama_rouhani También vamos a desarrollar una diplomacia intensiva durante todo este período, tanto dentro de Iraq como en toda la región, porque nunca va a haber estabilidad en Iraq o en la región en general a menos que haya resultados políticos que permitan a la gente a resolver sus diferencias pacíficamente, sin recurrir a la guerra o a confiar en los militares de Estados Unidos. Estaremos monitoreando la situación en Iraq con mucho cuidado en los próximos días. Seguirá siendo nuestra prioridad estar vigilantes contra cualquier amenaza a nuestro personal que presta servicio en el extranjero. Vamos a consultar estrechamente con el Congreso, nuestra resolución sobre la acción apropiada, y vamos a seguir para manteniendo al pueblo estadounidense plenamente informado de como tomamos decisiones sobre el camino a seguir. Me quedo con una pregunta. Q: Señor Presidente, dada la historia reciente de EE.UU. allí, ¿es reacio a involucrarse de nuevo en Iraq? EL PRESIDENTE: Creo que debemos mirar la situación con cuidado. Tenemos interés en asegurarnos de que un grupo como ISIL, el cual es una organización viciosa y ha sido capaz de aprovechar el caos en Siria, no consigue un punto de apoyo más amplio. Creo que existe el peligro de enfrentamientos sectarios feroces si, por ejemplo, estas organizaciones terroristas intentan invadir sitios sagrados chiítas, lo que podría desencadenar conflictos entre chiíes y suníes que podrían ser muy difíciles de erradicar. Así que tenemos enormes intereses allí. Y, obviamente, nuestras tropas y el pueblo estadounidense y los contribuyentes estadounidenses hicieron enormes inversiones y sacrificios con el fin de dar a los iraquíes la oportunidad de trazar un rumbo mejor, un mejor destino. Pero en última instancia, van a tener que aprovecharla. Como he dicho antes, no vamos a ser capaces de hacerlo por ellos. Y teniendo en cuenta la muy difícil historia que hemos visto en Iraq, creo que cualquier observador objetivo reconocería que, a falta de alojamiento entre las distintas facciones dentro de Iraq, varias acciones militares por parte de Estados Unidos, por parte de cualquier nación fuera, no va a resolver los problemas a largo plazo y no va a ofrecer el tipo de estabilidad que necesitamos. ¿Alguien más? Q: Sr. Presidente, ¿está la guerra civil siria extendiéndose a la frontera de Iraq? ¿Y qué podemos hacer para evitarlo? EL PRESIDENTE: Bueno, creo que ha estado ocurriendo por algún tiempo. ISIL ha sido capaz de hacerse un hueco en Siria. Eso es parte de la razón por la que hemos estado muy preocupados por esto. Eso es parte de la razón por la que hemos estado apoyando a la oposición siria allí. Pero es un problema difícil. En Iraq, el gobierno iraquí, que fue inicialmente resistente a algunos de nuestros ofrecimientos de ayuda, ha terminado ahora por reconocer que la cooperación con nosotros en algunos de estos problemas puede ser útil. Obviamente, ese no es el caso en Siria, donde el presidente Assad no tiene interés en vernos involucrados allí, y que hemos sido capaces de bloquear algunos de los gobiernos que apoyan a Assad, por ejemplo, los esfuerzos de las Naciones Unidas, incluso la ayuda humanitaria. Pero este es un problema regional y va a ser un problema a largo plazo. Y lo que vamos a tener que hacer es combinar acciones selectivas de nuestros militares para asegurarnos de que vamos tras los terroristas que podrían dañar a nuestro personal en el extranjero o eventualmente golpear a nuestra patria. Vamos a tener que combinar eso con lo que es un esfuerzo internacional muy difícil, tratar de reconstruir los países y las comunidades que han sido destrozadas por la guerra sectaria. Y eso no es una tarea fácil. Q: Señor Presidente, ¿ha estado en contacto con los países extranjeros? Y ¿qué están dispuestos a hacer como parte de este esfuerzo internacional? EL PRESIDENTE: Bueno, estamos en contacto con ellos ahora. Así que vamos a tener una mejor idea para el fin de semana, después de esas consultas. Y vamos a estar recibiendo un mejor conocimiento sobre su forma de apoyar el esfuerzo de lograr un tipo de unidad política dentro de Iraq, que refuerce las fuerzas de seguridad. Mira, los Estados Unidos han invertido mucho dinero en estas fuerzas de seguridad iraquíes, y dedicado una gran cantidad de entrenamiento para las fuerzas de seguridad iraquíes. El hecho de que no estén dispuestos a resistir y luchar, y defender sus puestos contra los terroristas es cierto, pero no son endurecidos terroristas que agobian en gran número, esto indica que hay un problema con la moral, hay un problema en términos de compromiso. Y en última instancia, esa es la raíz de los problemas políticos que han asolado el país durante un tiempo muy largo. Última pregunta. Una pasada. Q: Gracias. ¿Puede hablar un poco acerca de la preocupación de la interrupción de los suministros de petróleo a EE.UU.? EL PRESIDENTE: Bueno, al menos hasta ahora no hemos visto grandes interrupciones en el suministro de petróleo. Es evidente que si, de hecho, ISIL fue capaz de obtener el control de los resultados más importantes, las refinerías importantes, que podría ser una fuente de preocupación. Como era de esperar, los mercados petroleros mundiales reaccionan a cualquier tipo de inestabilidad en el Medio Oriente. Uno de nuestros objetivos debe ser asegurarnos de que, en cooperación con otros países de la región no sólo estamos creando algún tipo de respaldo en términos de lo que está sucediendo dentro de Iraq, si no que si se llevan a término las interrupciones en el interior de Iraq, algunos de los otros productores del Golfo sean capaces de tomar el relevo. Así que eso será parte de las consultas que se llevarán a cabo durante el transcurso de esta semana. ISIL militants threaten US, UK with terror attacks Sólo para dar a la gente un sentido de la oportunidad aquí, a pesar de que los acontecimientos sobre el terreno en Iraq han estado ocurriendo muy rápidamente, nuestra capacidad para planificar, si se trata de una acción militar o trabajar con el gobierno iraquí en algunos de estos temas políticos, va a tomar varios días. Así que la gente no debe anticipar que esto es algo que va a suceder durante la noche. Queremos asegurarnos de que contamos con buenos ojos sobre la situación allí. Queremos asegurarnos de que hemos reunido toda la inteligencia que es necesaria de modo que si, en realidad, lo hago directo y ordeno cualquier acción allí, esté orientada, sea precisa y vaya a tener un efecto. Y como he indicado antes – yo quiero asegurarme de que todo el mundo entiende este mensaje – los Estados Unidos simplemente no van a implicarse en una acción militar en ausencia de un plan político por parte de los iraquíes que nos de cierta seguridad de que están dispuestos a trabajar juntos. No vamos a dejarnos arrastrar de nuevo en una situación en la que mientras estamos allí estamos manteniendo una tapadera sobre las cosas, y después de enormes sacrificios por nuestra parte, tan pronto como nos fuimos de allí, de repente la gente terminó actuando de maneras que no son propicias para la estabilidad y prosperidad del país a largo plazo. Muy bien, muchas gracias a todos.

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