Aquí una muestra de que Juan Carlos I, hoy en día Rey Emérito, se dedicó a proclamar las presuntas bondades del nuevo orden mundial. Su hijo Felipe VI, lo hace sin juntar tan claramente estas tres palabras, al menos de momento, como podrá ver quien tenga la paciencia de leer sus discursos después de introducir el término en el buscador de la web de la casa real.

El 7 de noviembre de 1977, el Presidente de Gabón y de la OUA, Omar Bongo, visitaba España y era agasajado con un cena de gala en el Palacio Real. El que fue pupilo de Francisco Franco dijo:

“Vuestra visita refleja así la importancia que España concede al continente africano, formado por una comunidad de naciones que han reafirmado, a lo largo de un proceso histórico irrevocable, su propia identidad, a la par que, protagonistas mundiales de primera fila, han contribuido al desarrollo de la paz y solidaridad entre los hombres. Hitos de esta etapa siguen siendo el proceso descolonizador, la lucha por la desaparición del subdesarrollo, la eliminación del racismo y de la discriminación racial y el intento de crear un nuevo orden económico internacional. Los pueblos y líderes africanos han sido de modo sobresaliente pioneros en la intensa búsqueda de soluciones que reconcilien lo justo con lo posible y en encontrar atajos que aceleren la historia en su impulso natural hacia una convivencia más humana.” Discurso completo aquí.

Un año después le tocaba el turno al Presidente de Sudán, Jafar Mamas Numeiry:

“No escatimaremos nuestros esfuerzos a favor de la creación del nuevo orden económico internacional que el mundo, y en particular África, tanto necesita. Un orden que sea expresión de una mayor justicia y solidaridad internacionales, verdaderos fundamentos de la convivencia y de la paz.” Pincha aquí y lee.

Unos meses antes la Casa Real Española visitaba China y el Monarca dedicaba unas palabras al vicepresidente Ten Siao-Ping:

“Queremos, igualmente, que las relaciones internacionales estén basadas en un auténtico respeto a la soberanía e integridad territoriales, en la no intervención en los asuntos internos, en la coexistencia pacífica y el mantenimiento de la paz y de la seguridad y en el fomento de la cooperación y de las relaciones de amistad entre todos los pueblos. Todo ello en un marco de justicia que tienda a lograr unos objetivos de alcance universal, como es el de la definición de un nuevo y equitativo orden económico internacional.” Leer aquí. 

En mayo de 1979, el Rey español visitaba Senegal y en la recepción que se le ofreció dijo:

“Pensamos también que la continuidad en el diálogo euro-africano contribuirá necesariamente a una aclaración de los términos de los actuales conflictos y problemas y servirá para avanzar juntos en la realización de principios que compartimos plenamente, como la lucha en favor del desarrollo, la creación de un nuevo orden económico internacional, la eliminación del racismo, la defensa de los derechos humanos y el respeto a la integridad territorial” Discurso completo aquí.

Ese mismo mes España recibía al Presidente Rumano Nicolae Ceaucescu y el Palacio Real se vestía de gala la noche del día 21 y el anfitrión le decía al invitado:

“El mundo actual necesita igualmente una verdadera solidaridad de intereses, que quizá pueda realizarse primeramente en marcos regionales, pero que por su propia naturaleza debe extenderse al ámbito universal. Ya han quedado atrás los tiempos en que un país podía progresar a costa de la indigencia y de la explotación de otros. La necesidad de un nuevo orden económico internacional es ya indiscutible, lo mismo que la promoción social y cultural de todos los pueblos, en igualdad de condiciones, en pleno respeto a sus características tradicionales y a los requerimientos de su desarrollo. También aquí nos hemos encontrado Rumanía y España en el mismo lado, en la defensa de los principios que el derecho internacional ha establecido y consagrado para la protección de aquellos intereses.” Leer aquí.

                             Juan Carlos I y Ceausescu, en Barajas en 1979

Unos meses después el Presidente austriaco Rudolf Kirschschlager visitaba España y complacido, Su Majestad le dedicaba unas palabras llenas de términos globalistas:

“Austria y España pertenecen hoy a una comunidad de naciones pluralistas y democráticas que participan de unos principios e ideales comunes: el imperio de la ley, la defensa de la libertad y los derechos del hombre y la implantación de la justicia social.

En el campo internacional, ambas naciones consideran prioritario el mantenimiento de la paz y de la seguridad, dentro de una política de distensión y de cooperación entre oriente y occidente, compatible con la defensa firme del respeto a los derechos humanos. Ambas entendemos también que es necesario superar el desequilibrio que a escala mundial continúa existiendo entre los países industrializados y los que están en vías de desarrollo, mediante un nuevo orden económico internacional más justo y equitativo.” Discurso completo aquí.

El 19 de mayo de 1983 Juan Carlos I era investido doctor “honoris causa” por la Universidad de Sao Paulo y aprovechaba de nuevo para incidir en su idea de la necesidad de crear un nuevo orden mundial:

“La crisis de valores, la búsqueda de nuevos caminos, la necesidad de fundar un nuevo orden internacional que aleja a la humanidad del holocausto de la guerra total y de las graves injusticias sociales que aún padece el hombre sobre la tierra son, mis distinguidos amigos, retos perentorios que acosan nuestro quehacer diario y a los cuales la primera obligada en dar respuesta es la universidad.” Leer aquí.

Tres días después la Universidad de Montevideo no podía ser menos y repetía la investidura al Rey Español que decía entre otras cosas:

“Existe, no obstante, en la América de nuestros días una corriente de pensamiento hispánico de gran vigor y proyección. Este hispanismo americano, que nada tiene que ver, en su génesis o en su significación, con el hispanismo de los extranjeros estudiosos de la cultura española, se basa en la proclamación de la raíz hispánica de los pueblos americanos; propugna de algún modo el hermanamiento espiritual y práctico de todos los pueblos hispánicos que participan de un mismo sentido ante la vida y que comparten unas mismas ilusiones ante ese futuro que exige el planteamiento de un nuevo orden internacional.” Todo lo dicho aquí.

En octubre de 1984, Juan Pablo II visitaba España y el Rey le dedicaba unas palabras que seguro le gustaron pues Su Santidad también pidió el NOM en más de una ocasión, como ya vimos aquí en su día:

“En esta ocasión, además, vuestra escala en España tiene una significación para nosotros entrañable. Vais camino de Iberoamérica, de Santo Domingo, cuna de la civilización occidental del nuevo mundo; a llevar a aquellas tierras tan queridas e íntimamente vinculadas al pueblo español el mensaje de paz, que es el tema principal de vuestra misión al frente de la Iglesia. Mensaje que nosotros comprendemos muy bien, porque los esfuerzos que Vuestra Santidad lleva a cabo para alentar un orden mundial más justo coincide con los principios que inspiran la acción internacional de España. Por ello, al reiniciar el salto a América desde tierra española, como en su día lo hiciera Colón, y precisamente en el momento que comienzan los preparativos del V Centenario del descubrimiento, esos principios tienen un valor que nosotros no podemos ignorar ni dejar de apreciar.” Leer aquí.

El 22 de octubre de 1991, el padre del actual Rey de España dedicaba unas palabras al por entonces Presidente de Perú, que se encontraba de visita en España. Entre ellas dijo:

“Dentro de esta comunidad iberoamericana, nuestros respectivos países, al igual que el resto de las naciones que la integran, han asumido, por el hecho de su pertenencia, la responsabilidad de complementarla, contribuyendo España desde Europa y Perú desde América a que europeos y americanos actuemos de manera más concertada ante el nuevo orden mundial que se está ganando.” Leer aquí.

El 6 de enero de 1995, con motivo de la celebración de la Pascua Militar, el que era Rey de España le dijo a los militares:

“Quienes analizan la realidad de nuestros días afirman que estamos entrando en una era en la que el hombre aspira a pertenecer a un mundo único.El camino más fructífero se encuentra, sin duda, en el fortalecimiento del sistema de relaciones internacionales, aunque todavía parezca complicado. Para ello es imprescindible armonizar el viejo concepto de soberanía nacional y el nuevo de un único orden mundial, al igual que en otros tiempos fue necesario conciliar libertad individual y autoridad para construir los Estados.” Discurso completo pinchando aquí.

Granada, 9 de octubre de 1998, Juan Carlos pronuncia un discurso en la entrega de los Premios Aga Khan de Arquitectura.

“Este acto que hoy nos reúne aquí no sería posible sin la iniciativa y el esfuerzo de Su Alteza el Príncipe Karím Aga Khan. Desde que asumió el imanato de los musulmanes shiíes ismailitas en 1957, entre sus objetivos primordiales ha estado el buscar el bienestar de todos los musulmanes y el adaptar el sistema de administración de la comunidad ismailita al nuevo orden mundial.” El discurso completo aquí.

A finales de abril de 2009, el Presidente Francés y Señora visitaban España y el todavía Rey dedicaba unas palabras a los Sarkozy en la cena de gala que se dio en su honor en el Palacio Real:

“España aprecia Vuestra valiosa contribución al diseño de una nueva arquitectura financiera internacional, y agradece especialmente Vuestro esfuerzo para que se reconozca el papel que nuestro país puede y debe desempeñar en la definición de ese nuevo orden económico mundial” Accede aquí.

El 17 de diciembre de 2013 se reunía el Patronato del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos, a él asistían los dos ministros más globalistas de esta legislatura (lo que no hace menos globalistas al resto). Y en calidad de Presidente Honorífico, el por entonces todavía Príncipe de Asturias. El artículo dedicado a tal evento, de manos del gabinete de prensa de la Casa Real, rezaba entre otras cosas:

“Como ya se ha venido haciendo a lo largo de 2013, el Plan de Actuación 2014 pretende desarrollar las recomendaciones contenidas en el Plan de Actualización que fue aprobado a finales de 2012 por la Comisión Ejecutiva del Real Instituto Elcano. La principal conclusión que planteaba dicho documento era que el RIE debía centrar su atención en los importantes retos que afectan a España y su proyección exterior como consecuencia de la crisis económica iniciada en 2008, así como en el análisis prospectivo del nuevo orden europeo y mundial que está emergiendo como resultado de la misma” Artículo aquí.

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